* La víctima era un empresario hecho a sí mismo que hasta hace muy poco había estado vinculado al mundo del taxi
BARCELONA. LA VANGUARDIA. ENRIQUE FIGUEREDO.- Una persona de su entorno, que conocía bien a la víctima. La policía autonómica tiene como principal sospechoso de la muerte de Antonio G. R. el empresario del taxi de 57 años, tiroteado el jueves pasado de Viladecans, a un familiar directo del mismo, según explican fuentes próximas a la investigación. Se trataría de una persona joven, miembro de su entorno familiar y con antecedentes penales.
La policía lo habría identificado como supuesto autor del crimen poco después de haberse cometido y su arresto podría ser inminente. El desencadenante del crimen podría ser una disputa familiar a causa de una herencia, según la hipótesis que baraja la policía. En este sentido, tanto víctima como agresor se podrían haber citado en el parque de la Torre Roja para discutir sobre sus diferencias. El encuentro habría acabado de la peor manera posible. El asesino efectuó varios disparos sobre su víctima, causando la muerte casi instantánea a Antonio G. R. Los Mossos creen que el pistolero es un miembro del entorno familiar. Se da la circunstancia de que la víctima tiene un hermano gemelo que guarda con él un parecido muy acentuado y que fue un elemento muy tenido en cuenta en el arranque de la investigación.
El sospechoso, vecino también de Viladecans, contaría con numerosos antecedentes delictivos y es considerado por la policía como alguien “armado y peligroso”, que se encuentra en paradero desconocido desde el día del crimen. El año pasado se encontraba ingresado en la prisión de Brians de la que había salido hace unos meses.
La víctima era un empresario hecho a sí mismo que hasta hace muy poco había estado vinculado al mundo del taxi, hasta que vendió su empresa. Aunque había hecho incursiones en el mundo de la carnicería y de la cría de pollos, se comenta que en los últimos tiempos había hecho negocios en el mundo de la construcción.