ArtÃculo aparecido en El PaÃs. Sobran los comentarios.
XAVIER THEROS.- “Vaya andando”, pensarán algunos. “Coja el metro”, terciarán otros. Ocurrió la otra noche, a la altura del Molino. Alcé mi mano, pero el taxista me señaló el taxi que habÃa junto a él. Ya resulta discutible que no sea el cliente quien elija el vehÃculo en el que va a viajar, pero decidà obedecer y subir al otro coche. Una vez dentro, me fijé en que -esperando también el semáforo- habÃa un tercer taxi a nuestra izquierda, cuyo conductor gritaba alguna cosa en voz alta. No tuve tiempo de averiguar qué era, pues arrancamos a toda velocidad en cuanto se puso verde.
Detrás de nosotros apareció ese tercer taxi, del que salÃan sapos y culebras en diversos idiomas. Sin entender ni una palabra, el tono sonaba amenazador. Mi conductor se asustó y decidió acelerar, reacción tÃpica entre las gacelas de Thompson y los morosos. Pero en Santa Madrona nos vimos obligados a detenernos de nuevo. Nuestro vecino aprovechó la luz roja para acordarse de la madre de mi taxista, con una gran riqueza de léxico. A esas alturas me encontraba boquiabierto, en la parte de atrás de un automóvil que olÃa a ambientador bizarro, mientras un taxista indostanà discutÃa su derecho al pan -y a llevarme de pasaje- con un taxista africano encolerizado, que aludÃa constantemente a un convenio o pacto incumplido. Asà que cambió el semáforo ambos salieron disparados, camino de la cerrada curva de la plaza de la Carbonera. ParecÃan dos niños en los caballitos peleándose por un helado. HabrÃa sido la mar de gracioso si no hubiese sido por el detalle de que Ãbamos a toda leche por la vÃa pública y de que el helado era yo.
La tensión siguió unos instantes hasta que nuestro perseguidor giró hacia La Rambla y nosotros seguimos recto. En el Moll de la Fusta le dije al conductor que parara. Carraspeé de nuevo y elevando la voz repetà mi ruego. Esta vez el vehÃculo frenó en seco en medio del paseo de Colom. Pagué y bajé allà mismo, aliviado. Desde ese dÃa no hago otra cosa que preguntarme si aquel incidente fue un anticipo del nuevo capitalismo o es que tiene razón mi madre y no he de salir de noche. ¡Qué angustia!






26 juliol 2010 - 18:22
creo que aqui y en todo el mundo pasa esto, eso no es nada nuevo.
29 juliol 2010 - 18:45
Esto es hambre, llegaremos a pegarnos, pero esto al IMET no le interesa, y a CiU mientras no llevemos bandera tambien le importa poco